Se trata de la historia de una
biblioteca, mi biblioteca.
La fui conformando en dos
etapas.
La primera estuvo centrada en
adquirir libros que apoyaran mi trabajo. Durante esos años fui reuniendo dos
fondos centrados en educación, así como en desarrollo personal y comunitario. Eran
mi apoyo para organizar charlas y talleres así como para reunir las
compilaciones que he publicado.
La segunda etapa tuvo que ver
con un peculiar proyecto: ir reuniendo libros que trataban de un amplio
espectro de temas: gastronomía, deportes, historias menores, criminología,
testimonios de médicos, crónicas citadinas, exilio español, manifestaciones de
arte popular y muchos etcéteras.
La idea era conseguir un lugar
donde instalar mi biblioteca y que estuviera al servicio comunitario. Me tenía
confianza en cuanto a que los libros reunidos podían acercar a la lectura a
quienes aún no eran aficionados a ella. Algo así como una biblioteca para
lectores dispersos. Seguía soñando: tal vez podía formar parte de algún centro
cultural, comunidad barrial, lugar de encuentro…
Fue así que durante años
recorrí muchas librerías de viejo tanto en CDMX como en diversas ciudades y
localidades de todo el país a donde concurría por razones laborales. Años de
invertir dinero en adquirir textos que pudieran enriquecer mi proyecto de
biblioteca.
De una vez lo digo: no tengo
inventario, catálogo o similar del acervo bibliográfico. A puro cálculo estimo
que deben ser entre 2.000 y 2.500 ejemplares. Cabe aclarar que varios están
subrayados o marcados.
Así mismo preciso que no hay
libros para niños. Muy poco de novela y poesía; fundamentalmente se trata de
ensayo y crónica.
Y como todo tiempo es llegado,
entro en la etapa de definir qué hacer con mi biblioteca.
Pensado en voz alta me imagino que pudiera tener diferentes
destinos:
donarla a una
· * biblioteca popular o casa de la cultura o
casa de lectura de alguna comunidad donde interese desarrollar un proyecto
vinculado a la lectura, mismo que ya tengo organizado con el título de “Leer
para vivir”;
que sea adquirida por una
· * secretaría de cultura de algún estado o
ciudad que quisiera instalar la biblioteca junto al programa “Leer para vivir”;
· * universidad o centro de estudios superiores
con cursos de licenciatura y posgrado que quiera innovar con un espacio para
lectores dispersos;
· * empresa del rubro de medios de
comunicación, ya que podría ser un importante apoyo para su programación.
Por último, quiero aclarar que
si se concreta alguna de estas opciones (u otra que pudiera surgir) que se
acerque a mi sueño, entonces haría la propuesta de ir junto con la biblioteca
para iniciar el desarrollo del proyecto…
Actualmente hay dos instituciones candidatas a donación; me daré unas semanas más para el caso que aparezcan otras alternativas.
Agradezco difundir esta propuesta.
Gerardo Mendive
Enero 2026
whatsapp 5541262798





