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jueves, 16 de julio de 2015

Educación sexual /4


Desde inicios de la década de 1960 la educación sexual comenzó paulatinamente a dejar de ser un tema tabú y fue así que muchas escuelas desarrollaron propuestas de formación en este sentido.

En este entorno, Bill Adler reunió un conjunto de cartas enviadas tanto por alumnos, como padres y maestros lo que dio lugar a la publicación del libro Que opinan nuestros hijos de la educación sexual. Cartas recopiladas por Bill Adler (trad. Luis Bustamante). Barcelona, Granica, 1978. Señala Adler que “estas cartas son reales: lo único que hicimos fue cambiar los nombres”. Como se verá, algunos de estos testimonios no tienen desperdicio por lo que nos permitiremos transcribirlos.

En esta oportunidad concluimos esta serie de artículos con cartas de madres y de maestros.

Las mamás escriben cartas divertidas


Estimada señora Barnett:
Sinceramente, tengo la esperanza de que la educación sexual ayude a mi hijo a superar el problema de la masturbación.
El único hábito negativo que tiene, aparte de ése, es el de no sonarse las narices cuando tiene romadizo.
Cordialmente
Señora de Salomón M.
Denver


Estimado señor profesor de sexo:
Nuestro hijo acostumbra llegar demasiado excitado después de la clase de educación sexual. Nos vemos en la obligación de exigirle que se dé una ducha fría antes de la comida.
Con los mejores deseos
Margarita
Allentown


Estimado señor Reed:
Tengo la impresión de que usted ha exagerado un poco al decirle a mi hijo que no es posible la existencia de un matrimonio feliz sin sexo.
Mi esposo y yo hemos estado casados durante diez años y hemos sido muy felices todo el tiempo.
Señora de Paul L.
Los Ángeles


Estimada señora Daniel:
Espero que mi hijo lo esté haciendo mejor en su clase de educación sexual, ya que hasta el momento lleva reprobados matemáticas, lenguaje, historia y geografía, por lo que el sexo es la única esperanza que nos está quedando.
Con mis mejores deseos
Señora de Guillermo P.
Atlanta


Algunas palabras de los maestros


Estimada señora Vincent:
Lamento comunicarle que su solicitud en el sentido de que enseñemos que el sexo es sucio ha sido rechazada por el Comité de la escuela.
Respetuosamente
Margarita T.


A todos los padres de los alumnos de la clase de educación sexual:
Las clases de educación sexual se encuentran momentáneamente suspendidas y no se reiniciarán en tanto no sea individualizado el niño que dibujó un desnudo de la señorita Holly en el pizarrón.
Gualterio H.
Director


Estimados señor y señora Baxter:
Lamentamos no poder decirle a su hijo en la clase de educación sexual que la masturbación terminará por hacerle caer el pene.
No contamos con ninguna evidencia científica que nos permita sostener esa teoría.
Sinceramente
Silvio H.
Profesor de Educación Sexual


Estimado señor Gillette:
Lamento comunicarle que nos veremos en la obligación de rechazar el pedido que usted nos hizo llegar para ser autorizado a sentarse junto a su hijo Ricardo en la clase de educación sexual.
Se perfectamente que le preocupa que Ricardo sepa más de sexo que usted, pero tal vez sería conveniente que lea algunos libros.
Muy sinceramente
Judith P.
Profesora de Educación Sexual

jueves, 9 de julio de 2015

Educación sexual /3


Desde inicios de la década de 1960 la educación sexual comenzó paulatinamente a dejar de ser un tema tabú y fue así que muchas escuelas desarrollaron propuestas de formación en este sentido.

En este entorno, Bill Adler reunió un conjunto de cartas enviadas tanto por alumnos, como padres y maestros lo que dio lugar a la publicación del libro Que opinan nuestros hijos de la educación sexual. Cartas recopiladas por Bill Adler (trad. Luis Bustamante). Barcelona, Granica, 1978. Señala Adler que “estas cartas son reales: lo único que hicimos fue cambiar los nombres”. Como se verá, algunos de estos testimonios no tienen desperdicio por lo que nos permitiremos transcribirlos.

En esta oportunidad seguimos con las cartas de los Comités de Educación Sexual.

 

Estimado señor Robinson:
Al Comité de Padres para la Educación Sexual le agradará saber los propósitos que persigue tal tipo de enseñanza.
La edad promedio de los miembros de este comité es de cuarenta y tres años y a todos nos da la impresión de funcionar perfectamente, sin haber estudiado jamás educación sexual.
Muy sinceramente
Señora de Gualterio
Presidente del Comité de Padres

 

Estimado señor Kassel:
Estamos sumamente complacidos por el excelente trabajo que usted ha venido desarrollando como profesor de la clase de educación sexual.
Así y todo, nos vemos en la obligación de solicitar su traslado, debido a que demasiado alumnos están comenzando a disfrutarla.
Con la mayor consideración
Comité de Padres

 

A todos los profesores de educación sexual:
Las palabras “acto sexual”, “orgasmo” y “clímax” no podrán seguir siendo usadas hasta nuevo aviso, en las futuras clases de educación sexual.
Confiamos en que esta disposición no entorpecerá el normal desarrollo de sus programas.
Respetuosamente
Comité de Padres para la
Educación Sexual

 

A todos los profesores de educación sexual:
Nosotros no aprobamos que los profesores de educación sexual acepten la masturbación.
El Comité sometió el asunto a votación, acordándose el rechazo por 16 votos contra 12.
Sinceramente
Comité de Padres

 

Mi estimada señora Young:
En nombre del Comité de Padres, me permito felicitarla por la forma imaginativa con que usted ha llevado adelante su curso de educación sexual. Ser capaz de enseñar educación sexual durante tres años sin hacer mención del acto sexual, es una labor digna del mayor encomio.
Sinceramente
Señora de Eduardo C.
Chicago

 

Estimada señora Blaisdell:
Sin duda que valoramos el excelente trabajo que usted ha realizado, explicándoles a nuestros chicos el proceso que viven los pájaros y las abejas.
Esperamos que en un futuro cercano, sea usted capaz de hacer un trabajo de la misma categoría respecto del hombre y la mujer.
Sinceramente
Santiago M.
Akron

 

A todos los profesores de educación sexual:
Los siguientes son los resultados del Congreso efectuado por el Comité de Padres para la Educación Sexual:
Masturbación: 23 en contra, 12 a favor.
Aborto: 16 en contra, 17 a favor.
Juegos eróticos: 15 en contra, 17 a favor, 1 abstención.
Homosexualidad: 22 a favor, 13 en contra.
Le agradeceríamos que se guíe por estos resultados en su próxima clase de educación sexual.
El Comité

 

Estimado profesor de educación sexual:
Nuestros chicos son todavía muy jóvenes para que se les diga que el sexo es placentero.
Nos vemos en la obligación de insistir en que usted enseñe, hasta nuevo aviso, que el sexo es indecente.
Cordialmente
El Comité

 

Estimada señorita Harmon:
Estamos seguros de que se sentirá complacida de saber que hemos logrado adquirir nuevos libros para la clase de educación sexual, con el fin de reemplazar los ejemplares del Manual de sexo para los soldados norteamericanos en la Segunda Guerra Mundial, que usted ha utilizado hasta el momento.
Con nuestros mejores deseos
Señora de Clinton J.
Presidente del Comité de Padres
para la Educación Sexual

 

Estimado señor Howard:
Nos sentimos muy complacidos en comunicarle que usted ha sido nombrado profesor de educación sexual de 8º grado.
Creemos que sin duda usted es la persona más indicada para enseñar educación sexual, por el hecho de haber estado casado tres veces.
Melinda E.
Atlanta

jueves, 2 de julio de 2015

Educación sexual /2


Desde inicios de la década de 1960 la educación sexual comenzó paulatinamente a dejar de ser un tema tabú y fue así que muchas escuelas desarrollaron propuestas de formación en este sentido.
En este entorno, Bill Adler reunió un conjunto de cartas enviadas tanto por alumnos, como padres y maestros lo que dio lugar a la publicación del libro Que opinan nuestros hijos de la educación sexual. Cartas recopiladas por Bill Adler (trad. Luis Bustamante). Barcelona, Granica, 1978. Señala Adler que “estas cartas son reales: lo único que hicimos fue cambiar los nombres”. Como se verá, algunos de estos testimonios no tienen desperdicio por lo que nos permitiremos transcribirlos.
En esta oportunidad seguimos con las cartas de los alumnos.
Estimado profesor:
Estoy enamorada.
Atentamente
Andrea J.
9º grado
P.S.: ¿Cómo puede una persona saber cuándo está enamorada?
Estimado señor Lyne:
¿Puedo hacerle una pregunta personal? Es la siguiente:
¿De qué le sirve a uno la educación sexual, si no tiene novia?
Atentamente
Miguel J.
Boston
Mi estimado profesor:
Mi novia Mónica se niega a tomar la píldora.
¿Es necesario que me consiga otra chica, o puedo echar una píldora en su  bebida cuando esté mirando hacia otro lado?
Mis mejores deseos
Luis G.
Louisville
Estimado señor Mason:
¿Por qué los chicos también tienen que estudiar control de la natalidad en las clases de educación sexual?
Los chicos no necesitan tomar la píldora, excepto aspirina cuando les duele la cabeza.
Atentamente suyo
Mauricio G.
8º grado
Estimada señora Guest:
Las películas sobre educación sexual me parecen cochinas, obscenas y perturbadoras. Me encantan.
Bárbara M.
Los Ángeles
Estimado profesor:
¿A qué se debe que los hombres solo se interesen en el cuerpo de las mujeres?
¿No saben acaso que las mujeres también tienen cerebro? (Casi todas lo tienen, menos mi hermana mayor).
Sinceramente suya
Alejandra M.
7º grado
Estimado profesor de sexo:
Mi cuerpo es un desastre. Soy demasiado gorda en los lugares que no debo y demasiado delgada en donde tendría que estar gorda. (…)
Respetuosamente
Carola W.
Atlanta
A mi profesor de educación sexual:
Gracias por habernos explicado los misterios del cuerpo humano.
Ahora que comprendo los misterios del cuerpo humano, ¿qué se supone que tengo que hacer?
Cordialmente
Paul J.
9º grado
Estimado profesor de educación sexual:
Las enfermedades venéreas son horribles. No estoy de acuerdo con ellas.
Sinceramente
Godofredo W.
8º grado
Estimada señorita Traube:
La educación sexual no tiene nada de particular. He visto cosas mucho más interesantes en las películas prohibidas para menores.
Un alumno
Roberto M.
9º grado

jueves, 25 de junio de 2015

Educación sexual /1


Desde inicios de la década de 1960 la educación sexual comenzó paulatinamente a dejar de ser un tema tabú y fue así que muchas escuelas desarrollaron propuestas de formación en este sentido. Claro está que estos cambios no se dieron en todos lados de la misma forma y aún hay escuelas que omiten la consideración de esta temática.

En Estados Unidos fueron muchos los docentes que participaron en este movimiento de renovación y también los grupos conservadores que se opusieron a ello. En este entorno, Bill Adler reunió un conjunto de cartas enviadas tanto por alumnos, como padres y maestros lo que dio lugar a la publicación del libro Que opinan nuestros hijos de la educación sexual. Cartas recopiladas por Bill Adler (trad. Luis Bustamante). Barcelona, Granica, 1978. Señala Adler que “estas cartas son reales: lo único que hicimos fue cambiar los nombres”. Como se verá, algunos de estos testimonios no tienen desperdicio por lo que nos permitiremos transcribirlos.

Comenzamos con las cartas de los alumnos.


Estimada señorita Boise
No quiero aprender nada más con respecto a las chicas. Ya las odio lo suficiente.
                                                                       Su alumno.
Reginaldo V.
7º grado


A mi profesora de educación sexual:
¿Cómo es posible que las chicas se vean tan diferentes en las láminas de educación sexual?
Personalmente las prefiero vestidas.
Eduardo W.
Chicago


Estimado profesor de educación sexual:
¿Podría usted decirme, por favor, si es obligación que yo estudie educación sexual?
La razón de mi pregunta es que cuando sea grande voy a ser futbolista profesional y no tengo en claro si los futbolistas necesitan educación sexual.
Respetuosamente
Lorenzo G.
9º grado

Estimado señor:
He escuchado que los senos de las mujeres son muy excitantes.
Yo he visto muchas láminas que muestran los senos de las mujeres en la clase de educación sexual, y me pregunto cuándo voy a empezar a excitarme.
Su alumno
Rogelio K.
7º grado

Estimado señor Rickis:
Muchas gracias por habernos explicado como hacen las mujeres para tener un bebé.
Jamás en mi vida volveré a dirigirle la palabra a un chico.
Bárbara R.
6º grado


Estimada señorita Gloria:
¿Es necesario tener aprobado el curso de educación sexual para poder casarse?
Hasta el momento, yo lo entiendo todo.
Su alumna
Ana J.
9º grado

Estimado señor Martin:
Si un chico le gusta en verdad a una chica, ¿querrá ella besarlo, aunque use frenillos en los dientes?
Atentamente
Nelson M.
Nueva York

Estimado señor Abrams:
¿Es posible que una chica contraiga una enfermedad si deja que un chico la bese?
Espero que no. De todas maneras, siempre le exijo a Marcelo que se cepille los dientes todas las veces antes de besarme, aunque sea solo por estar segura.
Atentamente
Josefina J.
Palm Springs