La
creación artística alterna con momentos de aridez, de vacío. Circunstancias
difíciles para los artistas que temen que ese bloqueo temporal pueda devenir en
permanente, por lo que con frecuencia la desinspiración conduce a la
desesperación.
A ese
mal se añade también la falta de tiempo, de dinero, de disciplina para el
trabajo, etc.
Si se
encuentra en esta situación, es importante saber que no todo está perdido.
Andrés
Hax es portador de muy buenas noticias. “Existe un santo remedio para la cura
-de forma instantánea- de los males de cineastas, poetas, novelistas, pintores
que están trabados, a los que no les sale su gran trabajo, porque no
tienen: a. suficiente dinero; b. suficiente tiempo; c. suficientes recursos; d.
suficiente disciplina; e. otro.”
Y a
continuación propone un tratamiento infalible, una cura milagrosa al alcance de
todos los bolsillos.
Si usted
cumple con este perfil [vea] El peso de los sueños, un documental de Les
Blank, estrenado en 1982, sobre el rodaje de la película Fitzcarraldo de
Werner Herzog. Si sus recursos lo permiten, agréguele a esta dosis la lectura
de Herzog on Herzog, una entrevista de trescientas páginas realizadas
por Paul Cronin y publicada por la editorial inglesa Faber & Faber en 2002.
Cuando vea la tenacidad del director alemán y la voluntad con la que persigue
sus metas; cuando lo vean triunfar en cumplir su sueño de filmar una película
imposible, sus problemas -estimado lector-artista- tomarán otra dimensión.
Así
pues, llegado a ese punto no le quedará más
(…) que
sincerarse y reconocer que si no está escribiendo la novela, terminando la
película, pintando los cuadros o componiendo la sinfonía de su vida, es poque
no sienta el traste para hacerlo. La gran lección de la vida artística de
Werner Herzog es que si hay algo que querés hacer, hacelo. Punto final.
Habrá
quien defraudado ante la propuesta argumente que la misma ocasiona un nuevo
problema: la dificultad deja de estar fuera para situarse dentro. Pero bueno,
esto es sabido: las medicinas traen consigo sus efectos secundarios.
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